domingo, 31 de agosto de 2008

Domingo

Se abre el día ante mis ojos
Hay un cielo de verano
Una calma indescriptible
De un celeste azul de malva.

Son las últimas horas
Que le quedan a este día
Son las últimas horas
Que se empeñan en seguirme

Al llegar la primavera
Siento ganas de llamarte
De besarte en una plaza
O me tomes por la espalda

Llega siempre primavera
Y esta pena insoportable
De saberte enamorado
Sin poder ir a buscarte

Pero no hay que hacerme caso
Son las últimas horas
Que le quedan a este día
Son las últimas horas
Que se empeñan en seguirme

Se adelanta primavera
Remarcando así el vació
De este banco de la plaza
Del portón aquí en mi casa

Y el espacio entre mi piel
Y este jean viejo estirado
No comprende de razones
Solo extraña allí tu mano

Pero no hay que hacerme caso
Son las últimas horas
Que le quedan a este día
Son las últimas horas
Que se empeñan en seguirme

jueves, 14 de agosto de 2008

No me beses, que te estoy llorando

No te miro
Porque no puedo
Así de simple
Así de básico

Se atropellan
En mis ojos
Las palabras
Unas a otras
Con mis lagrimas

Y trato
Con locura
De llevarme este abrazo
Quiero guardarlo
Para siempre
Guardarlo

No me beses
Que te estoy llorando
Repito
En voz baja
No me beses

Increíblemente
Cada momento
Se cristaliza al instante
Se vuelve pasado
Distante

Ha de ser melancolía
Demasiado prematura
Pero así es la melancolía
De otra manera
Que sentido tendría

Te veo de reojo
Apenas si puedo escucharte
No, no quiero
No quiero soltarte
Quiero guardarte
Llevarte conmigo
Donde sea
Pero llevarte

Quisiera
Regalarte una sonrisa
Despedirme de otra forma
Sin esta agonía

Me pedís
Que te hable
Pero las palabras
Se han perdido
Hay un hueco
Un vació
Un abismo infinito en el lenguaje
Una vez
dos veces

sábado, 9 de agosto de 2008

Su jersey amarillo

Tengo lleno un calendario
de promesa incumplidas
flores viejas de ojala
que no mueren con los días.

Tengo un traje de arlequín
arrugado en el armario
Una caja con botellas
de mis noches de naufragios.

Tengo aun algunas fichas
Apretadas en mi mano
una dama atravezada
entre los ojos mi Galeano

Tengo un sueño ya perdido
por las barras de los bares
ahogado entre las copas
olvidado entre las chatis

En un book palidos besos
cien amores de criaturas
Que se esconden con el alba
y entre esquinas ven la luna.

Tengo aqui una virgen negra
pa' rezarle por las noches.
y un gran álbum blanco y negro
con sus sueños, los mejores

Tengo un jersey amarillo /que conserva su perfume
que recuerda el miedo eterno / a escaparse del hastío.