sábado, 28 de junio de 2008

Anoche

Hoy, ya cansado de encontrarte,
aunque no salí a buscarte.
Al final de cada copa,
prometí dejar de amarte.

Hoy, después de tanto andar
En cada bar deje una pena.
Y tan solo formas fui,
subrayando tu olvido.
Cuando iba a gritarte
Con ron ahogue mi grito
Y en mi boca solo hubo
Gusto a alcohol y tabaco

Al salir del servicio
Tuve la certeza
Que se escapaba la vida
entre blancas líneas negras
Decidí tan solo huir
escaparme en otro vaso
resignarme a aquella ausencia
al destino de este llanto.

Las miradas ya me acusan
Que hablo solo, borracho
Que esta silla aquí a mi lado
Es inútil compañía


(a virginia...)

5 comentarios:

virginia dijo...

Y esa ausencia que respira
en ese bar en tonos grises
fuma blanca sintonía
y respira las manchas negras de la tristeza.

Esa noche una voz pidió un color.
Uno que vuelva a acercarnos
en la inmediatez de lo prohibido,
en el crepúsculo de lo ansiado.

Veo el principio de una gama exquisita, caprichosa, quizá sensual..
Por acá ya estoy viendo la luz..
Acercate.
Varios ya ardemos en ella.
**

VAMOS CHEEEEE!!!
Q sane ese COSTADO herido,los pálidos grises quieren enamorarse de las rosas...y las mariposas te acercan al sol.
Nada más son 18 minutos de viaje hacia el..

abrazo que contiene + beso

Diego López dijo...

ah, desgarra la piel.
hay ausencias que son capaces
de desatar los más desatinados versos,
que nos exponen, nos lastiman pero de
un punto a otro
nos sacan todo eso que nos clava, envenenandonos.

grandioso!!



un abrazo grande, y muchas gracias por firmar mi blog con esas palabras :)

AM dijo...

Una pérdida se llena de sinsabores que uno mismo elige para olvidarla.
Recuerdo ciertas situaciones de mi vida con ese texto, quizás el sabor a alcohol y a tabaco, el sinsabor de ese algo que no fue.

Luna dijo...

Esta tristeza que leo es tan fuerte que me resulta propia.

Unknown dijo...

Creo no haber acotado nada hasta ahora, por el solo hecho de no saber qué acotar.. qué comentar..

No me gusta firmar una entrada con esa introducción, me molesta.. Pero prefiero antes que estar ausente entre tus firmas..

Ojalá poco a poco abandones ese bar, y esa necesidad de ahogar gritos se disipe, para dejar lugar en tu garganta solo gritos de júbilo..

Un abrazo grande amigo..